Los gemelos digitales inmobiliarios están revolucionando el mercado tecnológico inmobiliario, ya que son una herramienta poderosa para mejorar la planificación, diseño, construcción, operación y mantenimiento de propiedades.
Un gemelo digital es un archivo basado en una representación virtual de un objeto, misma que cuenta con un ciclo de vida, ya que se actualiza a partir de datos en tiempo real y hace uso de la simulación denominada “machine learning”. Básicamente, se trata de una copia digital de un elemento físico, mismo que puede ser monitorizado y cuyo comportamiento puede ser analizado mediante cambios ejercidos en el modelo.
Con la llegada de los gemelos digitales, la planificación urbana tomó un rumbo diferente e innovador, ya que con ellos se presenta a la ciudad como dinámica en el aspecto virtual. Contempla elementos como lo son la construcción futura y el transporte de la zona, así como la presencia histórica y las características naturales del territorio, tales como luz, sombras y vegetación, mismas que son desarrolladas de manera virtual gracias al análisis previo del territorio.
La diferencia entre un gemelo digital y una simulación se halla en el tema de la escala. Una simulación se refiere a los modelos digitales que imitan operaciones dentro de un sistema y, generalmente, son utilizados para probar productos, sistemas o conceptos, es decir comprenden el estudio de un proceso específico. Por otra parte, los gemelos digitales son una réplica digital a detalle y dinámica de un objeto, proceso o sistema real, cuya capacidad puede efectuar múltiples simulaciones para realizar diversos procesos.
De acuerdo con Grupo Centinela, a diferencia de las simulaciones, los gemelos digitales integran datos en tiempo real para ofrecer una imagen precisa del estado actual, histórico y futuro de su contraparte física. Es por ello que el concepto de los gemelos digitales en el ámbito inmobiliario resulta beneficioso en todos los sentidos, ya que puede ser usado para proyectos de pequeña y gran escala, y brinda la oportunidad de simular y probar cambios en una estructura antes de transformar su entorno en la vida real.
La implementación de un gemelo digital en la planificación urbana tiene como ventaja el medir la integridad estructural de los edificios con el paso del tiempo. También puede ayudar a las empresas a evitar errores sustanciales y costosos, así como ofrecer métricas de consumo de energía y del nivel de emisión de carbono, apoyando a la toma de decisiones en desarrollos de gran escala en el país.
¿Cómo se crea un gemelo digital?
El desarrollo de un gemelo digital se basa en la extracción de datos provenientes de sensores físicos que posteriormente pasan a ser modelados y analizados. Estos son los aspectos generales para la creación de un gemelo digital:
- Adquisición de datos: Se crea una recopilación de datos de la estructura con ayuda de sensores, cámaras, registros históricos, entre otros. Estos datos pueden incluir información sobre el estado, rendimiento, ubicación y otros aspectos que resulten relevantes.
- Procesamiento y limpieza de datos: Los datos recopilados son procesados para eliminar errores y datos repetidos para garantizar que los datos sean precisos y útiles.
- Modelado: Se desarrolla un modelo matemático o computacional que representa el comportamiento del objeto o sistema, lo que puede implicar ecuaciones, algoritmos, entre otros métodos.
- Simulación: El gemelo digital se crea en un entorno virtual para simular su comportamiento en tiempo real, lo que permite probar diferentes escenarios y previsualizar resultados futuros.
- Actualización continua: El gemelo digital se actualiza con nuevos datos a medida de que estos son recopilados, garantizando que siga siendo una representación precisa del objeto o sistema en tiempo real.
Los gemelos digitales se posicionan como un elemento fundamental para la construcción de ciudades en el futuro, permitiendo la toma de decisiones basadas en el análisis de su naturaleza a partir de la tecnología. Sin duda alguna, se trata de un método de medición innovador para el impacto de construcciones futuras.
